Arritmia vs Disritmia

Tanto la arritmia como la disritmia significan lo mismo. Arritmia significa que no hay ritmo regular y disritmia significa ritmo anormal. Las alteraciones del ritmo cardíaco o las arritmias son comunes en las personas, a menudo benignas y, a menudo, intermitentes. Sin embargo, pueden ser graves, a veces conducen a un compromiso cardíaco. Este artículo analizará más de cerca la arritmia, destacando los diferentes tipos de arritmia (como arritmia cardíaca, arritmia sinusal, arritmia ventricular), síntomas y diagnóstico de arritmias, y también el curso de tratamiento que requieren.

Causas de la arritmia: las causas comunes de arritmia cardíaca (arritmias cardíacas) son infarto de miocardio (ataques cardíacos), enfermedad de las arterias coronarias, aneurisma del ventrículo izquierdo (dilatación anormal), enfermedad de la válvula mitral, cardiomiopatía (anormalidades del músculo cardíaco), miocarditis, pericarditis y anormal vías de conducción del corazón. Las causas comunes no cardíacas de arritmia son cafeína, tabaquismo, alcohol, neumonía, medicamentos (como digoxina, betabloqueantes, L dopa y tricíclico) y desequilibrios metabólicos (potasio, calcio, magnesio, niveles altos de dióxido de carbono, enfermedades de la tiroides). .

Síntomas de arritmia: los pacientes con arritmia están presentes con dolor en el pecho, palpitaciones, desmayos, presión arterial baja y acumulación de líquido en los pulmones. Algunas arritmias son asintomáticas e incidentales. Las palpitaciones pueden ser regulares, irregulares, rápidas o lentas. La duración de los síntomas de arritmias varía según la causa. El historial farmacológico, el historial familiar de enfermedades cardíacas y el historial médico pasado son muy importantes en la investigación.

El diagnóstico de arritmias requiere recuento sanguíneo completo, urea en sangre y electrolitos, glucosa en sangre, calcio en suero, magnesio, hormona estimulante de la tiroides y electrocardiograma. El electrocardiograma puede mostrar cambios isquémicos, fibrilación auricular, intervalo PR corto (síndrome de Wolf-Parkinson-White), intervalo QT largo (metabólico) y ondas U (bajo nivel de potasio). El ecocardiograma también puede mostrar signos de enfermedades cardíacas estructurales. La investigación adicional puede incluir ECG de ejercicio, cateterismo cardíaco y estudios electrofisiológicos.

El tratamiento para las arritmias varía según el tipo de arritmia. Si el ECG es normal durante la palpitación, el paciente no necesita intervención.

La arritmia de bradicardia se define como la frecuencia cardíaca más lenta que 50 latidos por minuto. Si el paciente está asintomático y la frecuencia es superior a 40 lpm, no necesita intervención. Las drogas causales y las condiciones médicas (como el hipotiroidismo) deben corregirse. La atropina, la isoprenalina y la estimulación son métodos de tratamiento conocidos.

El síndrome del seno enfermo se debe a la actividad eléctrica anormal del nodo SA. Los pacientes sintomáticos necesitan estimulación.

La arritmia de taquicardia supraventricular presenta ondas P ausentes, complejo QRS estrecho y una frecuencia cardíaca superior a 100 lpm. El masaje carotídeo, el verapamilo, la adenosina, la amiodarona y el shock DC pueden usarse para tratar la TSV. La fibrilación auricular y el aleteo pueden ser hallazgos incidentales. La fibrilación auricular presenta complejos QRS irregulares y ausencia de onda P. La frecuencia de aleteo auricular generalmente es de alrededor de 300 bmp, pero la frecuencia ventricular es de aproximadamente 150 lpm. La digoxina puede controlar la frecuencia ventricular. El verapamilo, los betabloqueantes y la amiodarona son alternativas efectivas. Se necesita una descarga DC si la función cardíaca se ve comprometida.

La arritmia de taquicardia ventricular presenta complejos QRS amplios en el ECG. La taquicardia ventricular es un ritmo desfibrilable. La amiodarona y la descarga DC pueden usarse para tratar la TV.

Como medida final, se puede usar un marcapasos permanente para anular las arritmias. Los desfibriladores automáticos implantados que reinician la actividad eléctrica cardíaca en caso de paro cardíaco salvan vidas.