Otra área que marca la diferencia es la toma de decisiones. Si el mediador nunca toma una decisión por las partes, el juez tiene el derecho de tomar su propia decisión y resolver la situación. Sin embargo, la decisión se basa únicamente en controversias y discusiones de ambas partes. Un juez es útil si las partes esperan una audiencia final y quieren que alguien tome una decisión en su nombre. El problema aquí es que los jueces corren un alto riesgo de tomar una "mala decisión" porque no están directamente involucrados en el tema. Por el contrario, el mediador deja el juicio final en manos de ambas partes, sin ofrecer ninguna opción de toma de decisiones, permaneciendo así seguro.

En general, tanto el juez como el mediador juegan un papel importante en la resolución de disputas. Mientras se resuelvan los problemas, su trabajo estará terminado.

Referencias